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El centro tecnológico Eurecat trabaja en el desarrollo de sistemas basados en inteligencia artificial física (Physical AI) con el objetivo de crear una nueva generación de robots capaces de comprender su entorno, aprender de la experiencia y adaptarse a situaciones cambiantes.
Esta evolución tecnológica promete transformar la automatización industrial, permitiendo una mayor autonomía y flexibilidad en sectores como la industria química, la fabricación avanzada o la logística.
Según explica Eurecat, la denominada inteligencia artificial física representa un nuevo paradigma que combina los avances de la IA generativa, la robótica, la simulación y el aprendizaje automático para que los robots puedan interactuar con el mundo físico de forma mucho más eficiente.
A diferencia de los robots industriales convencionales, cuya operativa depende de una programación previa para ejecutar tareas repetitivas, los nuevos sistemas basados en Physical AI son capaces de aprender mediante la observación, la experiencia y la interacción con su entorno.
Este enfoque permite que los robots adapten sus movimientos, identifiquen objetos desconocidos, respondan a cambios en el entorno y optimicen continuamente su comportamiento sin necesidad de reprogramaciones constantes.
Para lograrlo, estas plataformas combinan tecnologías como visión artificial, sensores avanzados, gemelos digitales, modelos fundacionales de IA y simulación física, permitiendo entrenar algoritmos en entornos virtuales antes de su despliegue en instalaciones reales.
La inteligencia artificial física abre nuevas posibilidades para sectores donde los procesos presentan una elevada complejidad o implican riesgos para los operarios.
En la industria química, esta tecnología podría emplearse en tareas como:
La capacidad de los robots para adaptarse a condiciones cambiantes permitiría incrementar la seguridad operativa, reducir tiempos de parada y mejorar la eficiencia de los procesos industriales.
Uno de los pilares de la inteligencia artificial física es el uso de gemelos digitales y simuladores avanzados, donde los robots pueden entrenarse miles de veces antes de operar en el mundo real.
Este proceso reduce significativamente los tiempos de desarrollo, mejora la seguridad durante las fases de validación y facilita la transferencia de conocimientos entre diferentes plataformas robóticas.
Además, la combinación de simulación e IA permite crear modelos capaces de generalizar el aprendizaje y enfrentarse a escenarios que no habían sido programados explícitamente.
El desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la robótica constituye una de las prioridades tecnológicas de la Unión Europea dentro de sus estrategias de digitalización industrial y autonomía tecnológica.
Centros como Eurecat participan en numerosos proyectos nacionales y europeos orientados a acelerar la incorporación de estas tecnologías en la industria, especialmente en ámbitos como la fabricación inteligente, la movilidad, la salud y la automatización avanzada.
La integración de IA, robótica y sistemas ciberfísicos será uno de los pilares de la denominada Industria 5.0, un modelo que persigue fábricas más inteligentes, sostenibles y centradas en la colaboración entre personas y máquinas.
La evolución hacia robots con mayor capacidad de aprendizaje permitirá afrontar procesos industriales cada vez más complejos, donde la flexibilidad será un factor competitivo decisivo.
Para sectores como la industria química, donde conviven operaciones continuas, estrictos requisitos de seguridad y una creciente necesidad de optimizar recursos, la inteligencia artificial física puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la productividad, incrementar la seguridad y acelerar la transformación digital de las plantas industriales.
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