Empresas Premium
La planta de Sluiskil podrá capturar y licuar hasta 800.000 toneladas de CO₂ al año procedentes de la producción de amoniaco, que serán transportadas por barco a Noruega para su almacenamiento permanente bajo el Mar del Norte.
Yara ha inaugurado oficialmente en Sluiskil (Países Bajos) la que la compañía y la Comisión Europea califican como la mayor instalación industrial de captura de carbono de Europa. El proyecto pone en funcionamiento la primera cadena transfronteriza completa a escala industrial para la captura, transporte y almacenamiento permanente de CO₂ (CCS).
La instalación, integrada en la planta de amoniaco y fertilizantes de Yara Sluiskil, permitirá capturar y licuar hasta 800.000 toneladas de CO₂ anuales procedentes de la producción de amoniaco. El CO₂ licuado se almacenará temporalmente en el propio complejo antes de ser transportado por barco hasta Noruega.
El proyecto se desarrolla en colaboración con Northern Lights, la infraestructura noruega de transporte y almacenamiento de CO₂. Los barcos trasladarán el CO₂ licuado desde Sluiskil hasta Øygarden, en la costa occidental de Noruega, donde será almacenado temporalmente antes de su inyección permanente en un acuífero salino situado aproximadamente 2.600 metros bajo el lecho marino.
La infraestructura de Yara incluye la planta de licuefacción, siete depósitos de almacenamiento temporal, instalaciones de carga de los buques y conexión eléctrica para las operaciones portuarias. Northern Lights realizará el transporte marítimo y el almacenamiento geológico definitivo.
El proyecto tiene una perspectiva operativa mínima de 15 años y está diseñado para capturar y almacenar aproximadamente 12 millones de toneladas de CO₂ durante ese periodo.
Uno de los aspectos relevantes para la industria química es que el CO₂ capturado procede directamente de la producción de amoniaco, por lo que el proyecto aborda emisiones asociadas al propio proceso industrial y no únicamente las derivadas del consumo energético.
La planta de Sluiskil es uno de los principales centros europeos de Yara para la producción de amoniaco y fertilizantes. La captura permite reducir la huella de carbono de estos productos y avanzar hacia fertilizantes y amoniaco de menor intensidad de carbono.
Yara también contempla aplicaciones de estos productos de menor huella en otras cadenas de valor, entre ellas la agricultura, la industria, la energía y el transporte marítimo.
La inauguración contó con la presencia del primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre; el primer ministro neerlandés, Rob Jetten; el comisario europeo de Clima, Cero Neto y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, y el presidente y CEO de Yara International, Svein Tore Holsether.
La Comisión Europea considera el proyecto un ejemplo de cooperación industrial transfronteriza, al combinar inversión privada, apoyo público e infraestructuras compartidas entre distintos países. Northern Lights, además, ha recibido financiación de la Unión Europea a través del mecanismo Connecting Europe Facility.
El proyecto se integra en la estrategia europea para desarrollar una infraestructura de gestión del carbono que permita a sectores difíciles de electrificar, como fertilizantes, amoniaco, cemento o gestión de residuos, reducir sus emisiones manteniendo su actividad industrial en Europa.
La puesta en operación de Sluiskil convierte la captura y almacenamiento de carbono en una solución aplicada ya a escala industrial dentro del sector europeo de fertilizantes. Al mismo tiempo, establece una cadena logística completa para el CO₂, desde su separación en la planta química hasta su almacenamiento geológico permanente.
Para la industria química europea, el proyecto supone además un ejemplo de cómo la captura en origen y las infraestructuras compartidas de transporte y almacenamiento pueden integrarse en procesos industriales existentes para reducir las emisiones sin sustituir completamente la producción.
|