Empresas Premium
La Institución de Ingenieros Químicos (IChemE) ha puesto en marcha Engineering Tomorrow: The Five Forces Shaping Chemical Engineering, una iniciativa que analizará los principales cambios tecnológicos, ambientales e industriales que están redefiniendo la ingeniería química.
La investigación, impulsada por el presidente de la organización, Ollie Folayan, busca identificar cómo puede la profesión adaptarse a estas transformaciones, contribuir a su desarrollo y convertirlas en soluciones industriales seguras, escalables y económicamente viables.
La iniciativa se presentó el pasado 29 de septiembre durante los actos de Chemeca 2026 y la gala de los premios Hazards Australasia, celebrados en Melbourne (Australia).
Como parte del proceso, IChemE ha abierto una convocatoria internacional de aportaciones dirigida a profesionales, empresas, investigadores, centros educativos, responsables públicos y otras organizaciones vinculadas al sector. El plazo para presentar contribuciones escritas finaliza el 27 de noviembre de 2026, a las 23:59 GMT.
La consulta se estructura en torno a cinco ámbitos que, según IChemE, ya están influyendo en la práctica profesional y en la evolución de la industria.
1. Inteligencia artificial y aprendizaje automático. La incorporación de herramientas de inteligencia artificial, análisis de datos y tecnologías digitales está modificando la forma de diseñar, operar y optimizar los procesos. La investigación examinará sus efectos sobre la toma de decisiones, las capacidades técnicas y las competencias que necesitarán los ingenieros químicos. El reto no consiste únicamente en disponer de nuevas herramientas, sino también en integrarlas de forma útil y fiable en las operaciones industriales.
2. Descarbonización, adaptación climática y resiliencia. La ingeniería química desempeña un papel relevante en la reducción de emisiones y en el desarrollo de procesos, infraestructuras y cadenas de suministro capaces de responder a los efectos del cambio climático. IChemE estudiará cómo avanzar en la descarbonización sin perder de vista la continuidad operativa, la disponibilidad de recursos y la resistencia de las instalaciones ante nuevas condiciones ambientales.
3. Revolución de los materiales y economía circular. El desarrollo de materiales de menor impacto ambiental y la recuperación y el reciclaje de recursos abren nuevas posibilidades para los sistemas de producción. Esta línea analizará cómo la ingeniería química puede contribuir a implantar modelos más circulares, mejorar el aprovechamiento de materias primas y facilitar la transición desde soluciones experimentales hacia aplicaciones industriales.
4. Integración de la biotecnología. La convergencia entre ingeniería química, biotecnología e ingeniería biológica está ampliando las posibilidades de transformación de materias primas y fabricación de productos. La consulta abordará las implicaciones de esta integración para la industria, el desarrollo de nuevas tecnologías y la formación de los profesionales que deberán trabajar en entornos cada vez más multidisciplinares.
5. Fabricación modular. Los sistemas de producción flexibles, estandarizados y localizados podrían modificar el diseño de las instalaciones, las cadenas de suministro y la implantación de nuevas capacidades industriales. IChemE también estudiará las consecuencias de este modelo sobre la regulación y la seguridad de los procesos, aspectos esenciales para trasladar estas soluciones a entornos productivos reales.
La iniciativa no pretende analizar estas cinco fuerzas de manera aislada. Uno de sus objetivos es comprender cómo interactúan y cómo la ingeniería química puede conectar los avances científicos y tecnológicos con soluciones que funcionen en condiciones industriales reales.
Para ello, la investigación prestará atención a cuestiones transversales como las competencias profesionales y el futuro del empleo, las vías de acceso a la profesión, el escalado de tecnologías, la seguridad de los procesos, la confianza pública y la dimensión internacional de los cambios.
La distancia entre el desarrollo tecnológico y su implantación efectiva constituye otro de los asuntos que se abordarán. La disponibilidad de nuevas herramientas o materiales no garantiza por sí misma su adopción: también es necesario identificar las barreras técnicas, económicas, organizativas y formativas que pueden dificultar su despliegue.
En este contexto, IChemE busca reunir experiencias prácticas, casos de éxito y ejemplos de iniciativas que no hayan alcanzado los resultados esperados, además de comparaciones internacionales y propuestas que cuestionen los enfoques convencionales. Las aportaciones servirán para construir una base de evidencias sobre los cambios que ya están afectando a la profesión y sobre las oportunidades que pueden surgir en los próximos años.
Las contribuciones recibidas se combinarán con consultas específicas, mesas de expertos, entrevistas y estudios de casos internacionales. El trabajo contará con perspectivas procedentes de la industria, la investigación, la formación, las administraciones y otros ámbitos relacionados con la ingeniería química.
El resultado será un informe de la presidencia de IChemE que incluirá conclusiones y recomendaciones prácticas para la propia institución y para las empresas, los empleadores, los centros educativos y los responsables políticos. Su publicación está prevista para mayo de 2027.
La organización invita a los interesados a presentar sus evidencias antes del 27 de noviembre, sin necesidad de responder a todas las preguntas de la consulta. Se valoran especialmente las experiencias reales, las prácticas emergentes y las propuestas que permitan comprender qué está cambiando, qué obstáculos persisten y qué capacidades serán necesarias para convertir la innovación en resultados concretos.
|