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Repsol y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han creado una alianza pionera para integrar la Formación Dual Universitaria en el Grado en Química.
Este modelo combina la formación académica con experiencia profesional real desde etapas tempranas de la carrera, acercando a los estudiantes a los retos y oportunidades del entorno industrial y energético y reforzando su preparación para asumir responsabilidades en equipos reales de trabajo.
La UAM es el primer centro público de la Comunidad de Madrid que incorpora esta innovadora modalidad formativa. Una de cada tres universidades españolas cuenta ya con alguna titulación dual (38%), mientras que cerca de la mitad (el 48%) tiene previsto implementarla. En el caso de Química, solo tres universidades ofrecían esta modalidad: la Universitat Rovira i Virgili, la Universitat Jaume I y la Universitat de València, a la que ahora se incorpora la Universidad Autónoma de Madrid.
La formación dual permite que los estudiantes cursen una parte sustancial del plan de estudios (incluidos hasta 54 créditos ECTS) en empresas colaboradoras. Bajo la supervisión conjunta de tutores académicos y profesionales, esta estructura ofrece la oportunidad de participar en proyectos reales, desarrollar capacidades técnicas y transversales, y entender con mayor profundidad los procesos de innovación y producción que caracterizan a sectores como el energético y químico.
Y es que, la experiencia de trabajar en Repsol aporta a los estudiantes un gran aprendizaje sobre el funcionamiento y el trabajo de una empresa. En este sentido, muchos de ellos ya han iniciado sus prácticas en Repsol Technology Lab, el centro de I+D de la compañía, donde participan en distintos proyectos como la mejora en la fabricación de las espumas de poliuretano que se usan para aislamiento, descubriendo de esta manera nuevas y distintas fases que componen todo el proceso de investigación.
Pero realmente, la principal ventaja de esta modalidad se sustenta en la posiblidad real de generar talento cualificado. “El programa permite que los estudiantes combinen formación académica con experiencia real en entornos industriales, lo que reduce la brecha entre universidad y empresa”, explica Enrique Fernández, director de Talento, Cultura y Transformación de Repsol.
La clave de su éxito es que garantiza a los futuros profesionales la adquisición de competencias técnicas y transversales esenciales para afrontar los retos del sector energético, lo que incrementa su empleabilidad y reduce el tiempo de adaptación al puesto.
La formación dual en universidades está en pleno desarrollo, siendo una opción cada vez más atractiva en los planes educativos de las universidades en nuestro país.
Dicha formación no solo beneficia a los estudiantes. Su presencia en entornos de trabajo aporta frescura y nuevas perspectivas en las que, los estudiantes, crecen profesionalmente y las empresas encuentran en ellos un impulso renovado para sus proyectos.
Por todo ello, la alianza entre la UAM y Repsol en el Grado de Química es un buen ejemplo de cómo la colaboración entre universidad y empresa puede mejorar las posibilidades de los universitarios de encontrar empleo.
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