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La industria nuclear española ha reivindicado su contribución al sistema energético y su capacidad para desarrollar tecnología, fabricar equipos y prestar servicios especializados en los mercados internacionales.
La 52.ª Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española (SNE), celebrada en A Coruña del 5 al 9 de octubre, ha reunido a profesionales, empresas y especialistas para analizar los retos tecnológicos, industriales y energéticos del sector.
Durante el encuentro, el presidente de la SNE, Paulo Domingues Santos, defendió la aportación de la energía nuclear a la seguridad de suministro y a la estabilidad del sistema eléctrico, así como su papel en la reducción de emisiones.
La organización destacó que las centrales nucleares españolas generaron en 2025 un total de 51.836 GWh netos, equivalentes al 19,06 % de la producción eléctrica neta nacional, pese a representar el 5,28 % de la potencia instalada.
Según los datos presentados, el parque nuclear funcionó una media de 7.283 horas a plena potencia durante el año, lo que refleja su contribución a la producción eléctrica continua, independientemente de las condiciones meteorológicas.
La reunión también puso en valor el tejido empresarial que sostiene la actividad nuclear en España. La cadena de suministro incluye compañías de ingeniería, fabricantes de componentes y bienes de equipo, empresas de mantenimiento y proveedores de servicios técnicos especializados.
La industria nuclear española participa en distintas fases del ciclo de vida de las instalaciones y exporta tecnología, equipos y servicios a más de 40 países, una actividad que requiere profesionales cualificados, capacidad de innovación y elevados estándares de calidad y seguridad.
El presidente del comité organizador del encuentro, Rafael Sánchez, destacó la importancia de estas reuniones para compartir conocimientos, analizar problemas técnicos y favorecer la colaboración entre empresas y profesionales.
La dimensión industrial del sector también se refleja en su capacidad para aplicar soluciones de ingeniería, mantenimiento y gestión de instalaciones complejas, así como para transferir experiencia y conocimiento a proyectos internacionales.
Otro de los asuntos destacados fue la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030, aprobada en agosto de 2026. La decisión permite que sus dos reactores continúen operando durante este periodo, tras la evaluación favorable del Consejo de Seguridad Nuclear.
Durante el encuentro, la SNE valoró la continuidad de la instalación extremeña por su contribución al suministro eléctrico. Su presidente señaló que las centrales nucleares constituyen un recurso operativo que debe considerarse dentro de la planificación energética nacional.
La organización también defendió la complementariedad entre la generación nuclear y las energías renovables, en un contexto marcado por la necesidad de garantizar el suministro y avanzar en la descarbonización.
La Reunión Anual de la SNE constituye uno de los principales puntos de encuentro de la comunidad nuclear española. La edición de A Coruña ha combinado sesiones técnicas, ponencias y actividades divulgativas para abordar cuestiones relacionadas con la tecnología, la operación de las centrales y el futuro del sector.
El encuentro ha vuelto a subrayar la importancia de mantener las capacidades industriales y el conocimiento especializado necesarios para operar las instalaciones existentes, desarrollar soluciones tecnológicas y competir en mercados internacionales.
La próxima edición de la Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española se celebrará en Tarragona, dando continuidad a este foro de intercambio entre profesionales, empresas y entidades vinculadas al sector nuclear.
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